
El Project Manager es el encargado de impulsar y dirigir el proyecto desde una perspectiva de globalidad, llevando a cabo los trabajos de planificación, coordinación y seguimiento de todo el proceso. Tiene que saber liderar, programar y conducir la operación hacia los objetivos de tiempo, coste y calidad definidos. Es la persona que ha de integrar los esfuerzos internos de la organización para enfocarla hacia la realización con éxito del proyecto.
A esta persona clave la podríamos encuadrar como alguien mitad directivo mitad técnico. Esto significa que tiene que poder hablar dos idiomas - el idioma de alto nivel para los directivos, y el idioma a bajo nivel para su equipo de trabajo. En efecto, se le puede catalogar como la unión entre esos dos idiomas.
La importancia del Project manager radica en que éste constituye el motor que ha de impulsar el avance del proyecto mediante la toma de decisiones tendentes a la consecución de los objetivos, por tal razón es necesario que tenga ciertas cualidades que le permitan desempeñar sus funciones con éxito. Algunas de estas cualidades son:
- Buen conocedor del proyecto, tanto de los objetivos como de las circunstancias.
- Con sólidos conocimientos técnicos.
- Creativo, innovador, abierto a cambios.
- Responsable, trabajador.
- Flexible, sociable.
- Realista y crítico, pero positivo.
- Objetivo, imparcial y constructivo.
- Conocedor de sus propias limitaciones.
- Buen comunicador, conciso.
- Buen negociador, sereno.
- Ordenado, sistemático y planificador.Dinámico, entusiasta, activo y con iniciativa.
En definitiva, un Jefe de Proyecto debe tener una perspectiva mucho más amplia que el conocimiento de las implicaciones técnicas relativas al proyecto, se trata de un puesto que necesita un triple perfil: técnico, gestor y relaciones personales.
